
No podría jamás describir esto. Te juro que cada día me agota más escribir. Por que me frustra muchísimo no encontrar las palabras indicadas y repetir siempre lo mismo, como si se me agotara la creatividad. No es eso, imaginación me sobra -especialmente para escribir para ti- pero no hay nada que se compare a tu magnitud. No hay nadie que sea capaz de entenderme. Estoy tan ligada a ti, que estoy segura de que cada vez que escribo con el corazón y dejo que mis emociones despierten, eres tu el que escribe. Eres tu el que aparece y encanta al mundo con palabras. El que conoce las frases más exactas, las oraciones más precisas. Estoy tan ligada a ti que no podría despertarme un día sin sentirte dentro. No podría respirar sin percibirte en el aire. Eres todo lo que puedo pedirle a mi corazón. Por que por más personas que ame, por más veces que quiera con toda la sinceridad que tengo, nunca nada va a ser tan puro como esto. Este sentimiento sin daño, sin sufrimiento ni golpes. Una sensación invisible pero hermosa. Casi mística, mágica e inocente. Es como la devoción que siente un niño hacia sus padres, esa admiración ciega donde solo pueden ver lo maravillosos que son. Veo pura magnitud en ti. Veo grandeza y todo lo positivo que una persona puede tener. Tu no puedes hacerme daño. Y sin darte cuenta, me das muchísimo. Me das todo, me das una felicidad inmensa. Me das fé, para no perderme. Y me das algo que nadie jamás me pudo dar: una dirección. Por ti me entendí a mi misma y reconocí por que camino quería seguir. Por ti sé que hoy lo único que quiero es la paz plena, por ti sé que creo en los cuentos de hadas y en el amor eterno. Por ti soy una soñadora incansable que cree en el poder de los sueños. Eres lo más optimista que hay, y me alimento de toda esa energía en cada paso que doy. Alimentas mis ganas y mi fuerza. De hecho, eres mi fuerza, el impulso que no me deja detenerme nunca.. Te amo.
Con nuevos proyectos rondando mi cabeza.
¿Qué tal la nueva cabezera?¿Os gusta?